[1] Jorge Valdano ha advertido a Cristiano Ronaldo de que la prensa del corazón le hará la vida imposible y le seguirá allá donde haga falta- porque el lunes, nada más aterrizar en el aeropuerto de Torrejón, comunicó a los empleados de seguridad del club que él, de por sí, no iba a pedir ninguna escolta. “Puedo vivir sin ella y en todo caso haré lo que me manden en el Madrid”, dijo.
Y en el Madrid, visto lo visto el lunes -colas interminables en el estadio, espontáneos que bajaron al césped, aficionados que le perseguían con el coche para robarle una foto o una sonrisa-, han decidido que el jugador tendrá que llevar una escolta personal. Más que un consejo se trata de una media obligación. “Para que pueda salir de casa…”, dicen en el club. No lo hicieron con ningún otro jugador antes, ni siquiera con Ronaldo o con David Beckham. El jugador inglés llevaba unos guardaespaldas privados pagados por una empresa de publicidad, pero no se le permitía llevárselos en los desplazamientos del equipo. Tenía que conformarse con los que ponía el club, unos ocho. Ahora, pasarán a ser 16 para proteger también a Kaká en los viajes con el equipo.